Planes de Lectura Bíblica y recursos

En la vida cristiana, nada puede reemplazar el impacto transformador de pasar tiempo constante en la Palabra de Dios. Por lo que te compartimos planes de lectura bíblica y otros recursos para ayudarte a fortalecer esta disciplina.

Como nos recordó el Pastor Jonathan en el mensaje “Él lo hará”, la lectura diaria de la Biblia no es simplemente una disciplina espiritual más, sino el alimento esencial que sostiene nuestra fe y fortalece nuestro caminar con el Señor.

“Esto no es palabra de hombre, esto es la Palabra de Dios. Y si es la Palabra de Dios, tengo que atesorarla, tengo que apreciarla.”

La Palabra de Dios no solo nos prepara para ese gran día de gloria, cuando seremos presentados irreprensibles delante de Cristo, sino que hoy mismo nos guía, nos anima y nos equipa para enfrentar cada desafío. En momentos de debilidad, desánimo o falta de dirección, la Escritura se convierte en nuestra ancla y en una fuente constante de gracia y verdad.

Por eso, ser intencionales en leer la Biblia no es opcional para el creyente. Tu vida espiritual crecerá en la medida en que estés en Su Palabra. No pensemos mezquinamente con nuestro tiempo: piensa en cuántos minutos (o horas) pasamos diariamente en redes sociales u otras actividades. El tiempo en la Palabra de Dios vale infinitamente más.

Planes de lectura bíblia

A continuación, te ofrecemos varios planes de lectura con diferentes ritmos y enfoques, que puedes comenzar hoy mismo. Elige uno que se ajuste a tu etapa de vida actual y comprométete a caminar fielmente en él.

Recursos para leer la biblia

Aquí tienes otros recursos que te pueden ayudar a crear, seguir o mantenerte enfocado en seguir tu plan de lectura bíblica.

Una exhortación final

Tu salvación está asegurada por la obra perfecta de Cristo. Esa es nuestra esperanza firme. Pero nutrir tu vida con la Palabra de Dios es uno de los mayores privilegios y responsabilidades del creyente. La Escritura es el medio que Dios usa para conformarnos a la imagen de Su Hijo y sostenernos hasta el final.

Escoge un plan, sé fiel en lo poco, y confía en que el Señor usará Su Palabra para producir fruto abundante en tu vida.